
MUERE EL CHARRO MEJICANO ANTONIO AGUILAR
MEXICO.-Quien fuera el sueño de amor de muchas mujeres y el ídolo de muchos amantes del cine y de la música del pasado siglo, Antonio Aguilar falleció este miércoles 20 de junio en un hospital del Sur de ciudad de México, como consecuencia de una neumonía, enfermedad que le fue detectada por sus médicos hace dos semanas.
El cadáver del artista está siendo velado en la funeraria Gayosso, donde familiares, amigos, colegas, admiradores y figuras del arte y la música le tributan el último adiós. Será trasladado a la Basílica Nuestra Señora de Guadalupe donde se le oficiará una misa-funeral de cuerpo presente, luego será trasladado a su pueblo natal, el estado de Zacatecas, donde será incinerado.
El cantante mejicano nacido el 17 de mayo de 1919, descubrió su vocación musical en la adolescencia y luchó para triunfar también en el cine como protagonista, un aprendiz de cantante, un estudiante de aviación, empresario, actor y productor y además dueño de un espectáculo ecuestre con el que recorrió medio mundo. Antonio Aguilar fue uno de los personajes más famosos de su época.
Como la mayoría de los charros, Aguilar fue un amante de los caballos, inseparables compañeros de sus películas y de su vida, y de la música mexicana, en la cual se destacó con una voz que educó con profesores cuando descubrió sus aspiraciones operísticas.
El espectáculo ecuestre fue su vida y en este campo estuvo siempre acompañado de su esposa, la actriz y cantante mexicana Flor Silvestre, y de sus hijos, Antonio y José, "Pepe" Aguilar, también triunfador como cantante de música ranchera.
En su carrera musical tuvo una gran importancia su primer viaje a Estados Unidos, donde realizó estudios de aviación al tiempo que buscaba una oportunidad para cantar, aventura que terminó con su deportación a Tijuana.
En esa ciudad fronteriza con San Diego (California) empezó sus actuaciones y logró una pequeña fortuna que le permitió en la capital mexicana adquirir un cabaré de moda, donde empezó a actuar y que se convirtió en catapulta para iniciar su carrera cinematográfica.
En aquella época también realizó un viaje a Venezuela, donde descubrió que le aplaudían mucho más cuando cantaba rancheras, por lo que decidió dejarse el traje de charro y no quitárselo más.
En sus películas, recreó en las pantallas de cine y televisión de todo el mundo la vida y obra de personajes históricos mexicanos de la talla de Heraclio Bernal, Emiliano Zapata, Felipe Carrillo Puerto, Gabino Barrera y Lucio Vázquez, entre otros.
Participó en unas 150 películas, en muchas de ellas tanto de actor como productor, su primera película "El casto Susano", fue en compañía de Joaquín Pardavé, en 1952.
En el cine trabajó con primerísimas figuras del Séptimo Arte como Pedro Infante, Emilio Fernández, Dolores del Río y María Félix, y también con estrellas de Hollywood como John Wayne.
Entre sus películas más famosas destacan "Del seminario al set" (1953), "La cama de piedra" (1957), "La cucaracha" (1958), "Ahí vienen los Argumedo" (1961), "El ojo de vidrio" (1967), "Simón Blanco" (1974), "Emiliano Zapata" (1970) y "Albur de amor" (1979).
Antonio Aguilar grabó alrededor de 160 discos. Entre sus éxitos musicales se destacan "Yo soy el aventurero", "Album de amor", "Copitas de mezcal", "El adolorido", "Paso del norte", "Ya viene amaneciendo” ,“Por esa calle vive" y "El Chubasco", además de que cantó prácticamente todos los corridos mexicanos de la época.
MEXICO.-Quien fuera el sueño de amor de muchas mujeres y el ídolo de muchos amantes del cine y de la música del pasado siglo, Antonio Aguilar falleció este miércoles 20 de junio en un hospital del Sur de ciudad de México, como consecuencia de una neumonía, enfermedad que le fue detectada por sus médicos hace dos semanas.
El cadáver del artista está siendo velado en la funeraria Gayosso, donde familiares, amigos, colegas, admiradores y figuras del arte y la música le tributan el último adiós. Será trasladado a la Basílica Nuestra Señora de Guadalupe donde se le oficiará una misa-funeral de cuerpo presente, luego será trasladado a su pueblo natal, el estado de Zacatecas, donde será incinerado.
El cantante mejicano nacido el 17 de mayo de 1919, descubrió su vocación musical en la adolescencia y luchó para triunfar también en el cine como protagonista, un aprendiz de cantante, un estudiante de aviación, empresario, actor y productor y además dueño de un espectáculo ecuestre con el que recorrió medio mundo. Antonio Aguilar fue uno de los personajes más famosos de su época.
Como la mayoría de los charros, Aguilar fue un amante de los caballos, inseparables compañeros de sus películas y de su vida, y de la música mexicana, en la cual se destacó con una voz que educó con profesores cuando descubrió sus aspiraciones operísticas.
El espectáculo ecuestre fue su vida y en este campo estuvo siempre acompañado de su esposa, la actriz y cantante mexicana Flor Silvestre, y de sus hijos, Antonio y José, "Pepe" Aguilar, también triunfador como cantante de música ranchera.
En su carrera musical tuvo una gran importancia su primer viaje a Estados Unidos, donde realizó estudios de aviación al tiempo que buscaba una oportunidad para cantar, aventura que terminó con su deportación a Tijuana.
En esa ciudad fronteriza con San Diego (California) empezó sus actuaciones y logró una pequeña fortuna que le permitió en la capital mexicana adquirir un cabaré de moda, donde empezó a actuar y que se convirtió en catapulta para iniciar su carrera cinematográfica.
En aquella época también realizó un viaje a Venezuela, donde descubrió que le aplaudían mucho más cuando cantaba rancheras, por lo que decidió dejarse el traje de charro y no quitárselo más.
En sus películas, recreó en las pantallas de cine y televisión de todo el mundo la vida y obra de personajes históricos mexicanos de la talla de Heraclio Bernal, Emiliano Zapata, Felipe Carrillo Puerto, Gabino Barrera y Lucio Vázquez, entre otros.
Participó en unas 150 películas, en muchas de ellas tanto de actor como productor, su primera película "El casto Susano", fue en compañía de Joaquín Pardavé, en 1952.
En el cine trabajó con primerísimas figuras del Séptimo Arte como Pedro Infante, Emilio Fernández, Dolores del Río y María Félix, y también con estrellas de Hollywood como John Wayne.
Entre sus películas más famosas destacan "Del seminario al set" (1953), "La cama de piedra" (1957), "La cucaracha" (1958), "Ahí vienen los Argumedo" (1961), "El ojo de vidrio" (1967), "Simón Blanco" (1974), "Emiliano Zapata" (1970) y "Albur de amor" (1979).
Antonio Aguilar grabó alrededor de 160 discos. Entre sus éxitos musicales se destacan "Yo soy el aventurero", "Album de amor", "Copitas de mezcal", "El adolorido", "Paso del norte", "Ya viene amaneciendo” ,“Por esa calle vive" y "El Chubasco", además de que cantó prácticamente todos los corridos mexicanos de la época.