GOBERNADOR DE MONTECRISTI EXALTA FUNDADORES DE LA DOMINICANIDAD

El Gobernador Dr. Santiagorafael Caba Abreu pronuncia el discurso central en el acto de celebración del 164 aniversario de la Independencia Nacional
Mesa rectora del acto de celebración del 164 aniversario de la Independencia Dominicana, integrada por autoridades educativas, militares y civiles de la Provincia de Montecristi.

MONTECRISTI.-En el marco de los actos de celebración del 164 aniversario de la Independencia Nacional, el Gobernador de esta provincia, Dr. Santiago Rafael Caba Abreu, en su discurso exaltó el coraje, valentía y patriotismo de los hombres y mujeres "que cultivaron en tierra fértil la semilla de independencia y soberanía de la República Dominicana".


A CONTINUACIÓN EL DISCURSO DEL GOBERNADOR.

27 de febrero fecha memorable en la historia, fundación de la dominicanidad, inicio y nacimiento de la nación denominada República Dominicana.
Los hombres más importantes del mundo comienzan su carrera hacia la historia cuando ya han alcanzado la madurez, cuando la experiencia se cierne sobre sus cabellos o cuando las circunstancias les atrapan ferozmente y le coloca en el deber de escoger entre el bien y el mal.
Un día como hoy recordamos con veneración los hechos épicos que dieron origen a nuestra identidad de patria libre, soberana e independiente, pues como todos sabemos que la parte Este de la Isla estuvo ocupada desde el año 1822 por las tropas haitianas que impusieron su régimen, el cual causó grandes y amargas experiencias para la juventud de la época.
Juan Pablo Duarte contaba entonces apenas nueve (9) años de edad, quien en un viaje que realizaba a España, ya jovenzuelo en el año 1827 escuchó con mucha pena los comentarios despectivos que sostenían los tripulantes del buque que zarpó vía New York, y al preguntársele si no sentía vergüenza decir que era haitiano, respondió soy dominicano.
Aún no había prendido en su interior esa inspiración de promover y alcanzar la noble tarea de la independencia dominicana, más sentía en sus adentros una natural sensación de vivir en una sociedad libre de intervención extraña. Sus viajes le abrieron nuevas y más amplias sensaciones doctrinales, filosóficas, sociológicas y jurídicas al conocer nuevos mundos, pueblos con mayores niveles de cultura.
A pesar de que nada se sabe sobre la formación de Duarte en la consecución de su empresa, Francia se encontraba en un movimiento revolucionario que conmovió el mundo, razón por la que se presume que habiendo estado Duarte por esos lares arrastró las causas de la inquietud política que allí se vivía, pues se advierte en él una admiración fértil a la gesta de la Revolución Francesa. Toda Europa se encontraba en plena ebullición política donde competían cuatro corrientes o doctrinas políticas el romanticismo, el liberalismo, el nacionalismo y el socialismo utópico.
En consecuencia la libertad del pueblo dominicano se anidó en las observaciones naturales del ser humano, en las doctrinas políticas que se rebatían el poder político en Europa y en el corazón de un hombre que vivió y sirvió solo a la tarea de perseguir su ideal de construir la nación dominicana.
El último ensayo sobre la independencia de la República Dominicana refiere que habiendo estallado tres guerras importantes en el mundo contemporáneo tales como la revolución industrial (1776- La Revolución Norteamericana), la Revolución Francesa (1789) y la Revolución Haitiana (1891), todas ellas repercutieron en el nacimiento y desarrollo de la nación dominicana.
La República Dominicana surgió como consecuencia de las contradicciones existentes en la Isla y los profundos cambios políticos, económicos y sociales ocurridos en el mundo para la época. Con el fin de alcanzar tales propósitos el creador de la República, Juan Pablo Duarte utilizó todos los medios posibles, tales como la concientización de los hombres y mujeres que tenían inquietudes de la misma naturaleza, así como realizando las campañas militares de independencia necesarias para mantener incólume la existencia de una patria libre e independiente de toda dominación extranjera.
El inicio de la gesta de independencia ocurrió el 16 de enero del año 1844 con un comunicado bajo el título de “Manifestación de los pueblos de la parte Este de la Isla antes Española o Santo Domingo, sobre las causas de separación de la República de Haití”. Se notaba en la lista de los firmantes de ese manifiesto de independencia la figura de Tomás Bobadilla, Matías Ramón Mella, Francisco Sánchez, José María Valverde y José Caminero.
Antes del comunicado de independencia o manifiesto que estableció el gobierno provisional y su forma de gobierno, la parte Este de la Isla había sido escenario de escarceos, de amagos de independencia o separación, pero ninguna tuvo tanto éxito político dado el hecho de que las estrategias concebidas se fraguaron clandestinamente mediante el sistema de la multiplicación trinitaria, que al ser descubierto provocó la utilización del teatro con la creación del grupo denominado la Filantrópica, cuyo propósito fue el de despertar en todos los habitantes de la parte Este la necesidad de hacer uso de los derechos de disponer de un territorio, una lengua, una cultura y un sistema político propio sin ingerencia extranjera.
La manifestación de independencia promovida mediante el comunicado de los ciudadanos del Este fue ordenada su redacción a Tomás Bobadilla, quien además tenía la condición de ser un gran conocedor del medio que permitía a los demás miembros del movimiento independentista tener un efectivo mecanismo de comunicación para lograr el éxito de la lucha.
El manifiesto de independencia provocó situaciones difíciles para los promotores de la independencia, tanto que un mes después del mismo la situación se torna intolerable, pues Duarte había sido exiliado al conocerse las acciones que llevaba a cabo en sus tareas de redención del Pueblo Dominicano, se desataron serias persecuciones, destierros, detenciones y otras acciones no menos ominosas para los hombres y mujeres que cultivaron en tierra fértil la semilla de independencia y soberanía de la República Dominicana.
Después de tantas vicisitudes, la noche del 27 de febrero del año 1844 la población de Santo Domingo, se lanzó a las vías de los pronunciamientos, cuya capital había sido tomada por Manuel Jiménez, el Teniente Martín Girón, eligiéndose la Puerta del Conde para dar el grito sacrosanto de separación con el lema de: Dios, Patria y Libertad, y ondear a los cuatro vientos la bandera tricolor concebida por Concepción Bona y María Trinidad Sánchez, esta última fusilada por conspirar con el ínterin de preparación de la Independencia. Habiendo sido convocados para las diez (10:00) de la noche asistieron sin temores ni vacilaciones Francisco del Rosario Sánchez, Ramón Mella, Manuel Jiménez, Vicente Celestino Duarte, Tomás Bobadilla, José Joaquín Puello, Jacinto de la Concha, Pedro Valverde, entre otros muy numerosos compromisarios de la decisión de separar la Isla y convertirnos en patria libre.
Asumido el compromiso en la noche de tener en condiciones de conquista el fuerte de la Puerta del Conde, ya en la madrugada decidieron disparar tres tiros de alarma y tocar posición, despertando a los vecinos, quienes llenos de alborozo celebraron y saludaron los primeros rayos de libertad.
Hoy nos sentimos orgullosos de disfrutar con sano juicio el legado de los hombres más conspicuos de la patria, exhibimos nuestros símbolos y cantamos henchidos de corazón el canto más hermoso al orgullo de ser dominicanos.