El Golpe de Estado de 1963: Juan Bosch, 48 Años después
Por: Juan Rojas
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Debemos plantear con toda honestidad, que pese a todos los augurios y rumores de golpe de Estado, el presidente Juan Bosch, se mantuvo inalterable en el ejercicio de un gobierno que fue ejemplo de honestidad y democracia para todo el continente americano y el mundo.
Uno de los mas conspicuos y empecinado conspirador contra la democracia dominicana, lo fue el dictador corrupto y criminal: del vecino país de Haití, el sanguinario “papa Doc”, Francois Duvalier, quien desde el mismo inicio del gobierno democrático de Bosch, se alío al exilio Trujillista para prestar su colaboración desde Haití, para los planes golpistas.
Otro sector que presto su colaboración para la conspiración contra el gobierno de Juan Bosch, fue el gobierno de los Estados Unidos, a través de su Embajador en el país, el diplomático: John Barlow Martin, quien por un lado, de manera descarada y cínica, le ofrecía el apoyo del gobierno norteamericano y le sugería a Juan Bosch, que la flota armada de Estados Unidos, podría ser movilizada y colocada a solo seis horas de las costas dominicanas, con el fin de intimidar a los militares golpistas. “Si usted me autoriza, puedo hacerla situar a solo seis horas de las costas”. Esta era la expresión del embajador Martin al presidente Bosch, pero por otro lado se pudo comprobar que este señor mantenía una posición de dualidad política, pues informaba a los golpistas, todos los movimientos del presidente constitucional de la Republica Dominicana, el Prof. Juan Bosch.
El 13 de Julio de 1963, se produce los que se ha llamado en la historia reciente de nuestro país, “La crisis de San Isidro”, cuando en una visita del presidente Bosch a la base de San Isidro, el mayor de las F;A;D:, Rolando Hache, fue designado por la alta oficialia militar, para someterle un pliego de condiciones al presidente, entre cuyos puntos se encontraba la sugerencia de la creación de un “Servicio de inteligencia Militar”, para enfrentar a supuestos sectores políticos adversos. Esta idea fue rechazada por el presidente Bosch, con las siguientes palabras: “Un gobierno Democrático, no puede ser democrático para unos sectores y dictatorial para otros”. Previo a esta “Crisis de San Isidro”, el gobierno de Juan Bosch, tuvo que enfrentar tres jornadas de huelgas: La huelga del comercio y la de los empleados públicos, a lo que se agregaba las maniobras de la jerarquía de la Iglesia Católica, quienes abiertamente adveraban al gobierno.
Otra advertencia de Conspiración que recibió el Prof. Juan Bosch, fueron los planes de conspiración organizados por el hijo del dictador y también asesino; Rafael L. Trujillo, aquel que deshonró a las Fuerzas Armadas Dominicanas y al país en universidades extranjeras, por su conducta de degenerado y corrupto, el señor Ranfis Trujillo, quien se alía con el dictador Francois Duvalier y desde España se traslada a Panamá y allí, por recomendación del tirano “papa Doc”, se reúne con el temible y también sanguinario asesino, jefe del temido Servicio de Inteligencia Militar de Trujillo: Johnny Abbes García.
Debemos aclarar, que las contradicciones y enfrentamientos entre el gobierno del Prof. Juan Bosch y el dictador Francois Duvalier, se originaron desde el 17 de abril de 1963, cuando el dictador Haitiano ordeno penetrar por la fuerza a la Embajada dominicana en Puerto Príncipe, en busca de tres militares golpistas haitianos, que dos días antes, el 15 de abril, intentaron secuestrar a: Simone y Jean Claude Duvalier, quienes regresaban ese día del colegio donde estudiaban.
Hasta la Victoria Siempre.