CUANDO TE RECUERDO


Félix Jacinto Bretón
           
                                   
Primera entrega

Este sábado -19 de mayo- nos sorprende en medio de una parafernalia política pues, en pocas horas, los dominicanos volveremos a las urnas para escoger  libérrima y democráticamente a los que serán hasta el 2016 nuevos  Presidente y Vicepresidente del país.
   
Por lo tanto, a estas alturas del juego, la generalidad de los dominicanos y dominicanas nos encontramos -se podría decir-  “en ascuas”, a la espera del desenlace de mañana.
   
Ya la campaña ha cesado, al menos públicamente. Ahora la gente se prepara para acudir masivamente a las urnas y escoger  al candidato de su preferencia.
   
Hago el señalamiento por la coyuntura que se presenta -este sábado estamos en víspera de las votaciones-, pero los lectores y lectoras habituales de  esta Trinchera se habrán dado cuentas de que, generalmente, obvio tocar temas políticos o de campaña en la misma.
   
Eso si, tengo bien definida “mi intención de voto” para el día de mañana y, Dios mediante, voy a  acudir sin falta a sufragar en el colegio electoral 0076, ubicado en la escuela primaria rural del “paraje” (así consta en mi cédula) Canca la Reina, de la provincia Espaillat.
   
Una exhortación al pueblo dominicano a 24 horas de los comicios: acudir a votar con disciplina, en orden y con conciencia  por el candidato,  no que más nos convenga en términos personales, sino que sea el que más farovezca a los intereses de esta patria de Duarte, Mella, Sánchez, Caamaño, Manolo y Luperón, entre otros tantos que han sacrificado sus vidas -y hasta sus bienes- por ella.
   
Por otro lado, hoy estamos a 19 de mayo y no se podrías -por  nada del mundo- dejar pasar por alto que justamente un día como hoy cayó -como caen los valientes- “de cara al sol”, uno de los más extraordinarios dominicanos y uno de los mas acrisolados y valientes  oficiales que ha salido de las filas de nuestras Fuerzas Armadas a todo lo largo de nuestra vida republicana: El teniente coronel Rafael Tomas Fernández Domínguez.
   
En 1965 un día como este, 47 años se cumplen precisamente, las calles de Santo Domingo, la capital, ardían en metralla. La revolución estaba en pleno apogeo.
   
Fernández Domínguez -el artífice del movimiento- había logrado definitivamente entrar al territorio y, como soldado fiel a la causa del pueblo, asumió de inmediato tareas de grandes responsabilidades y riesgos.

Los constitucionalistas, que en el terreno estaban bajo las órdenes del coronel de Abril Francisco Alberto Caamaño, combatían con fiereza a las tropas interventoras -que habían llegado el 28 de abril- y a sus lacayos criollos.
   
El 19 de mayo las fuerzas de Caamaño se disponían a tomar por asalto el Palacio Nacional, pero fueron ametralladas inmisericordemente por las tropas yankis, cayendo en el intento Fernández Domínguez, Juan Miguel Román, Ilio Capocci y otros aguerridos combatientes.
   
Doña Arlette Fernández, la incansable viuda del coronel (lectora habitual de esta Trinchera) ha escrito un artículo titulado “Cuánto te recuerdo, Rafael”, a propósito de este día,  el cual vamos a insertar en nuestra columna del próximo sábado Dios mediante. De ahí el título de esta Trinchera.
  
 Aunque estemos atrapados en una campaña política, que por fortuna debe culminar mañana, no podíamos dejar pasar por alto esta fecha, que ha coincidido con esta campaña política en esta oportunidad.

A pesar de haber transcurrido 47 años de aquellos hechos- y aun en medio del fragor de las elecciones este domingo- ¡Cuánto te recuerdo, Rafael! ¡seguimos en combate!