
EL MAL ESTADO DE LAS CARRETERAS Y CAMINOS VECINALES PONE EN PELIGRO LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA
JARABACOA.-La producción agrícola peligra en decenas de comunidades de esta localidad montañosa por el mal estado de las carreteras y caminos vecinales, lo que preocupa a las asociaciones campesinas, la iglesia y otros sectores organizados que reclaman la intervención urgente de las autoridades de Obras Públicas.
Cientos de moradores se encuentran semi-aislados por esta causa, ya que no cuentan con vías de comunicación de buenas condiciones para poder trasladarse a los centros urbanos a cumplir compromisos de trabajo o realizar otras actividades.
Hasta ahora los grupos organizados exigen pacíficamente de las autoridades que acudan a solucionar esta problemática, que afecta a Hatillo, Crucero, Hato Viejo y El Añil, entre otras comunidades montañosas con gran incidencia poblacional.
La zona es altamente productora de pinos, café y aguacate, ademas de otros rubros agrícolas que utilizan los moradores para auto-abastecerse, ahorrándose así gastos extras, dicen las entidades.
Los trabajos de la carretera principal se iniciaron de forma acelerada hace algún tiempo pero fueron paralizados “de golpe y porrazo” sin que -hasta ahora- haya indicios de que serán reiniciados.
El tramo cubre aproximadamente 12 kilómetros de extensión, pero sirve como especie “de vaso capilar” para conectar a Hato Viejo, El Añil, Crucero y Hatillo con otras comunidades menos pobladas de Jarabacoa ubicadas en puntos distantes de la cordillera.
La vía de comunicación, expresaron las asociaciones, la iglesia y demás grupos que hicieron la denuncia, se encuentra en un 40 por ciento de avanzada y prácticamente solo le falta la capa asfáltica para ponerla en condiciones transitables.
Se ha hecho un llamado urgente, por lo tanto, al secretario de Obras Públicas, ingeniero Víctor Díaz Rúa, para que ordene la terminación de los trabajos y así retorne la tranquilidad a la zona montañosa.
Las organizaciones dicen que, en pleno siglo XXI, es inadmisible que los habitantes de estos lugares no cuenten ni siquiera con carreteras y caminos vecinales adecuados para trasladarse a las ciudades.
Además es un serio dolor de cabeza, no solo porque la circulación vehicular y peatonal se dificulta, sino porque los frutos se pierden en las fincas sin que se puedan aprovechar, lo que es lamentable en esta época de crisis que vivimos.
No alcanzan a comprender las asociaciones campesinas y los representantes de la iglesia el porque el tramo ha sido abandonado a su suerte por Obras Públicas “a pesar de la enorme importancia que reviste para los campesinos”.
Con esta denuncia, las entidades dicen que dejan iniciada una campaña que irá en ascenso hasta que las autoridades comprendan que sin carreteras y caminos en buenas condiciones es imposible el desarrollo y por lo tanto, ordenen la terminación de los trabajos en el tramo de El Añil, Hato Viejo, Crucero y Hatillo.