El presidente de Venezuela encabeza un mitin donde bajó el tono de su discurso. Hasta el momento se contabilizan diez muertos, más de 130 heridos y decenas de detenidos.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, dijo este sábado que todos en su país están "obligados a hacer política en paz" y llamó a la alianza opositora a que se deslinde de actos de violencia política que en los últimos 10 días dejaron 10 muertos.
De igual forma, decretó el jueves 27 de febrero como "día no laborable, en honor a los caídos", tras cumplirse 25 años de los sucesos de El Caracazo.
"Somos venezolanos y estamos obligados a hacer política en paz; yo llamo oficialmente a la MUD (la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática) a que se deslinde definitivamente de grupos violentos, condene la violencia y desmovilice a estos grupos fascistas", dijo Maduro ante una concentración de mujeres chavistas.
En un discurso tras una marcha de sus seguidores en Caracas, el jefe de Estado exhortó específicamente al secretario general de la MUD, Ramón Aveledo, y a los gobernadores de Miranda (centro), Henrique Capriles, y Lara (oeste), Henry Falcón, "los tres jefes principales de la oposición", dijo, a que se desvinculen de esos actos.
Pidió que hicieran como él, que recibió denuncias de que "un grupo" afín a su gestión "había ejercido la violencia" en las protestas contra su Gobierno y que ordenó las investigaciones respectivas y "aparecieron dos personas aparentemente vinculados al chavismo con unas armas y están presas".
Las armas en Venezuela deben ser, añadió, "para defender la patria si algún día se violara la soberanía y la independencia del país o para contener ataques terroristas de grupos fascistas".
En una marcha paralela efectuada este sábado por la oposición, Capriles denunció que, además de la actuación de "grupos chavistas armados", existen contra las fuerzas del orden denuncias por 18 casos de torturas de personas detenidas durante las protestas que tienen lugar en el país.

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